domingo, 16 de diciembre de 2012

Taxonomía

Tomado casi totalmente del blog de Saliary Röman, del artículo Sus manías, sus defectos. He tenido que editarla cortando muy pocas líneas porque es simplemente mi perfecta descripción. Bueno... ya se que habemos dos, ¿habrá más? 


Taxonomía




Detesta cuando habla y no la escuchan.
Detesta repetir, lo que acaba de decir.
Necesita un enorme espacio vital.


Detesta la vulgaridad.

Si riñen con ella, riñen solos; no discute, dialoga.
No soporta el dramatismo.

Hay algo oscuro dentro, que no ha podido sacar, y la lleva a esconderse en su cama, largas temporadas.
 
Se ve capacitada para querer y
 ser fiel.
Aun así, ya no cree en las relaciones. No cree en el amor eterno, ni la fidelidad de pareja. Piensa que las personas se enamoran sólo una vez en la vida (ella espera equivocarse), y que a ese amor, también se olvida.

Es sapiosexual.





Es de alma vieja.

Está 100% segura que el mundo lo que necesita es AMOR. Que el mundo necesita seres que entreguen el corazón día a día en todo lo que hacen, incluso lo pequeño.

Adora cuando su corazón late con fuerza.
Le gusta bailar. 
Le gusta dar besos en el hombro .
Polvo eres, y en polvo te convertirás, pero antes de los 50 años, ruega a Dios. No es partidaria de religiones, y sectas.


Piensa que si la gente leyese más, comprendería que “Dios” no castiga, ni envía desgracias, es la humanidad la que ha llenado de odio y rencor al mundo con ese pretexto.

No le gustan las preguntas personales, eso es derecho reservado para sus amigos.

Perdió una “verdadera amistad”. Sabe que nunca podrá sanjar la brecha.
Se siente afortunada, le faltan dedos en sus manos para contar a sus amigos, los verdaderos, los de siempre.
(Creo que necesitaría dos manos más).

No le gusta la gente adulona. 
Gente sin personalidad seguir de frente, sin tocarla.
Los pesimistas y sus comentarios, situarse a 2000 km de ella.
Y a 10.000 km los maleducados.


Tiene problemas con el reloj, suele llegar tarde.
Nació en una ciudad, vive en otra, y siente que aún no ha encontrado la verdaderamente suya.

Pánico a los ratones.
 
Suele autocastigarse -metafóricamente- por cosas mal hechas.
Es sociable sólo de fiesta, de diversión.
Se toma muy enserio su vida privada.
Es consciente de lo imperfecta que es.

No le gusta ir de compras, va cuando lo necesita. Si alguien lo desea, ella podrá y querrá escuchar sus penurias; pero jamás esperes que te cuente las suyas.

No comprende el por qué de los obesos. Piensa que, para llegar a tales tallas extravagantes, se necesita una dejadez personal del mismo tamaño que los kilos que sobrepesa ( A excepción obviamente de los escasos sobrepesos por causas genéticas).
Le encanta cocinar.

Prefiere los que hablan poco, a los que hablan mucho y transmiten nada.
Es de caprichos sencillos, pero caprichosa.
Cuando cree tener razón, se convierte en una roca obstinada.

Si está triste, duerme.Si está feliz, sale.


No es mujer de cotilleo, ni chismes.
Muy rara vez critica, lo hace, cuando la gota ya colmó el vaso. Su vaso y su espacio. 
Le fascina cumplir años, y tener más edad.
Piensa que la mujer es verdaderamente hermosa a partir de los 30.

Tiene 33.

Le gusta los disfraces.

No quiere parir. Es extremadamente sutil con los sentimientos y muy solitaria.
Le enfurece las mentiras.


Tiene una ventaja, si se aburre, posee una capacidad de desconexión impresionante.
El acceso a su vida, para una cara nueva, es temporal o limitada a pruebas, la del tiempo específicamente.

Es cálida aunque le cuesta abrir la caja de sentimientos, una vez abierta, requiere mucho mimo.
Admira la delicadeza, en todos los aspectos del día a día.


Tiene millones de manías, muchas obsesiones y miles de defectos.
Le gusta Concha Buika.
Fan de una buena conversación, junto a una bebida de sabor intenso (vino por ejemplo)

No le teme a la oscuridad.
Borra  los “estados” en las redes sociales.
Los tapones de los envases, deben estar bien cerrados.

No hace la cama.

Se ríe de las casualidades. 
Arruga la nariz para preguntar sin palabras: “¿Qué?”.Responde días después a preguntas que se quedaron olvidadas en alguna conversación.
Prefiere rodearse de gente dinámica.


Bebe medio litro de café en las mañanas.
No le gusta el mango.

No le teme a las despedidas.
Prefiere no hablar de política.

No puede dormir con los pies fríos.
Usa bufandas (también tiene frío en el cuello).
Come despacio.  Detesta estar pendiente del celular o móvil.
 Le fascina escuchar, y  sobremanera si es a su “ella”.

Sale de casa por una cerveza y termina, de una en una, con 3 cervezas más.
Adora reír. Admira la gente sonriente. La sonrisa es el mejor accesorio en una mujer.
Suele sonrojarse.


Le gusta -la mayoría de veces- lo que escribe.
Cuando está escribiendo siempre escucha alguna melodía.
Cuando escribe, suele estar triste o reflexiva.

Aveces quisiera dejarse llevar, y evitar escuchar con tanta atención.
Por mucho que avance la sociedad, la mayoría de los humanos se dedica a enseñar lo banales
que son, incluso ella.




Y aunque no lo parezca, ella se considera a sí misma, una persona positiva.

No quiere terminar esta descripción de la forma habitual o con una conclusión.

 

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