jueves, 12 de noviembre de 2009

Manual Operativo del Corazón

(QUISIERA SABER QUIEN ES EL AUTOR DE ESTO... O DE DÓNDE SALIÓ...)

1. Aprende que los impulsos de tu corazón se originan en el alma misma del Universo.

2. Pide un consejo con fe y concentrado y siempre lo recibirás, en forma de "corazonadas", de señales que te darán una sensación de urgencia por cambiar; aparecerán personas que te indicarán un camino; habrá deseos que te atraerán y se presentarán en forma de sentimientos que comúnmente te harán experimentar un poco de locura y te originarán confusión.

3. Aplaza tu actuación para seguir estas corazonadas, y empezarán a aparecer mensajes que te indicarán que estás en el camino equivocado (enfermedades, miedo, insomnio, pesimismo, aburrimiento, fatiga crónica, etc.).

4. Ignora estos mensajes y terminarás en una crisis.

5. Obedece a tu corazón y el Universo conspirará para ayudarte a la consecución de tus sueños. Esto sucederá incluso contra toda lógica.

2 comentarios:

mari canaria dijo...

Hay veces que lo que te dicta el corazón es contrario a lo que te dice la cabeza ¿A cual le harías caso? La experiencia nos dice que si seguimos al corazón que no entiende de razones suele meternos en problemas ¿no crees?
Jeremías 17:9 ”El corazón es más traicionero que cualquier otra cosa, y es desesperado. ¿Quién puede conocerlo?"
¿Confiarías en alguien que actuara traicionera y desesperadamente? ¡Claro que no! Y, sin embargo, nuestro corazón puede manifestar esas mismas características. De ahí que Dios nos advierta con firmeza y amor a la vez: “El que confía en su propio corazón es estúpido, pero el que anda con sabiduría es el que escapará” (Proverbios 28:26).

Gilda dijo...

Gracias Mari Canaria! Precisamente en estos días hablaba con una amiga que conocía la Biblia de que yo recordaba algo en un pasaje, que no sabía cuál era, donde hablaba de que no era bueno dejarse llevar por el corazón y hoy tu has aclarado mi duda. Sin embargo... lo de los síntomas físicos aquí mencionados... si que los he sentido. Culpo a la ansiedad.